Este proceso nos lo han querido enseñar desde pequeños. Si en este momento preguntáramos
a la mayoría sobre el tema nos dirían que es el la relación que se genera entre
el emisor, receptor, canal y mensaje, es correcto estos términos pero en
realidad la comunicación genera un grado de complejidad más extenso, en donde
vienen a interactuar factores externos, como lo el ruido en una conversación.
Un gran problema que se da a la hora de comunicarnos, son esas situaciones
estresantes en donde el grado de eficiencia de la conversación se puede ver en riesgo. Si le
agregamos el ingrediente trabajo el escenario se torna peor. Un ejemplo de
estos eventos es cuando inevitablemente mezclamos los sentimientos en la relación
laboral tener que despedir a un empleado no es fácil menos si resulta que es a uno
de tus compañeros más cercanos. O si recibimos un elogio de parte del jefe y
pensamos que ya nos va pedir un favor por lo que nos podemos incrédulos. Y quizás
la más difícil en cuando recibimos una opinión de nuestra labor en la empresa
si es negativa inmediatamente nos tendemos a reaccionar de dos maneras:
desmotivarnos o ponernos a la defensiva.
Un factor que por naturaleza hace que suframos es el contraste en la forma
de comunicarnos entre géneros. Y las consecuencias de estas diferencias pueden
generar roses que tornen el ambiente laboral incómodo. Tomarse muy pecho una situación que quizás para la
contraparte sea natural dependiendo su género. Y lo más grave puede ser que no
se cumpla con el objetivo del mensaje al no quedar claro.
Una forma constructiva y eficiente para evitar todos los problemas antes
citados es la retroalimentación que tiene un sinfín de beneficios, entre los
que podemos citar generar un ambiente más ameno al crear lazos de confianza
entre los participantes, otro seria que podemos mejorar la manera de
comunicarnos al tener una percepción más amplia de lo que debemos mejor. Y
finalmente es comprobar que la idea que deseábamos transmitir fue recibida de manera correcta.
Un caso en donde se pondría a prueba las habilidades de comunicación es al
darle una crítica constructiva al jefe, sobre posibles opciones para el
mejoramiento del trabajo y este no comprenda y se ponga susceptible de
implementar las sugerencias. En mi caso yo le fundamentaría la sugerencia con
pruebas para que su aceptación sea más fácil, le explicaría la intención de
beneficiar a la empresa y por ende a todos sus empleados. Y por última opción quizás
optaría por pedir una cita en otro lugar que nos genere un ambiente de mayor
confianza.
Estoy de acuerdo con su opinión de mantener ambientes laborales positivos y disminuir las situaciones estresantes, con el fin de mantener la adecuada comunicación laboral; más he de diferir en la forma en que confrontaría a una jefatura, pues, a los superiores no se les debe de imponer las ideas sino se les debe plantear de forma que no se vean intimidados, pues esto causaría una situación estresante para la contraparte que inmediatamente perjudicaría el proceso de comunicación.
ResponderEliminarEstoy completamente de acuerdo no se debe enfrentar a la jefatura pero si considero que hay momentos en donde con respeto podemos solicitar que se nos escuche porque consideramos que tenemos razon en nuestro punto, hay muchos jefes que piensan que por su posicion son los unicos que pueden opinar y tienden a pasarle por encima a sus empleado por que ellos tambien deben aprender tecnicas para no indisponer a los trabajadores.
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